jueves, 8 de octubre de 2015



Requisitos para ser presidente de 


México.


Para ser Presidente de los Estados Unidos Mexicanos se requiere conforme al Art. 82 de la Constitución Política Mexicana, lo siguiente:


I. Ser ciudadano mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo de padre o madre mexicanos y haber residido en el país al menos durante veinte años;

II. Tener 35 años cumplidos al tiempo de la elección;

III. Haber residido en el país durante todo el año anterior al día de la elección. La ausencia del país hasta por treinta días, no interrumpe la residencia.

IV. No pertenecer al estado eclesiástico ni ser ministro de algún culto.

V. No estar en servicio activo, en caso de pertenecer al Ejército, seis meses antes del día de la elección.

VI. No ser Secretario o subsecretario de Estado, Procurador General de la República, gobernador de algún Estado ni Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a menos de que se separe de su puesto seis meses antes del día de la elección; y

VII. No estar comprendido en alguna de las causas de incapacidad establecidas en el artículo 83.


Constitución Política de los 
Estados Unidos Mexicanos

Título Tercero

Capítulo III
Del Poder Ejecutivo

Artículo 84

En caso de falta absoluta del Presidente de la República inmediatamente asumirá el cargo de Presidente Provisional el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien deberá renunciar a su cargo como tal, antes de ser ungido como presidente provisional hasta que el Congreso realice lo establecido en este artículo.

Si esta falta ocurriere en los dos primeros años del periodo respectivo, si el congreso estuviere en sesiones, se constituirá inmediatamente en Colegio Electoral y concurriendo cuando menos las dos terceras partes del número del número total de sus miembros, nombrará en escrutinio secreto y por mayoría absoluta de votos, un Presidente Interino; el mismo congreso expedirá, dentro de los diez días siguientes al de la designación de presidente interino, la convocatoria para la elección del presidente que deba concluir el periodo respectivo; debiendo mediar entre la fecha de la convocatoria y la que se señale para la verificación de las elecciones, un plazo no menor de catorce meses, ni mayor de dieciocho.

Si el Congreso no estuviere en sesiones, la Comisión Permanente convocará a sesiones extraordinarias al Congreso para que este, a su vez, expida la convocatoria a elecciones presidenciales en los términos del párrafo anterior.

Cuando la falta del Presidente ocurriese en los cuatro últimos años del periodo respectivo, si el Congreso de la Unión se encontrase en sesiones, designara al Presidente substituto que deberá concluir el periodo; si el Congreso no estuviere reunido, la Comisión Permanente convocará al Congreso de la Unión a sesiones extraordinarias para que se erija en Colegio Electoral y haga la elección del Presidente substituto.



Artículo 85

Si al comenzar un periodo constitucional no se presentase el Presidente electo, o la elección no estuviere hecha y declarada el 1º de diciembre, cesara, sin embargo, el Presidente cuyo periodo haya concluido inmediatamente asumirá el cargo de Presidente Provisional el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien deberá renunciar a su cargo como tal, antes de ser ungido como presidente provisional, procediéndose conforme a lo dispuesto en el articulo anterior.

Cuando la falta del Presidente fuese temporal, inmediatamente asumirá el cargo de Presidente Provisional el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien deberá renunciar a su cargo como tal, antes de ser ungido como presidente provisional, para que funcione durante el tiempo que dure dicha falta.

Cuando la falta del presidente sea por mas de treinta días y el Congreso de la Unión no estuviere reunido, inmediatamente asumirá el cargo de Presidente Provisional el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien deberá renunciar a su cargo como tal, antes de ser ungido como presidente provisional y la Comisión Permanente convocara a sesiones extraordinarias del congreso para que este resuelva sobre la licencia y nombre en su caso, al presidente interino.

Si la falta, de temporal se convierte en absoluta, se procederá como dispone el articulo anterior.


PROCEDIMIENTO A SEGUIR  


ARTICULO 84..


En caso de falta absoluta del Presidente de la República, en tanto el Congreso nombra al presidente interino o substituto, lo que deberá ocurrir en un término no mayor a sesenta días, el Secretario de Gobernación asumirá provisionalmente la titularidad del Poder Ejecutivo. 


En este caso no será aplicable lo establecido en las fracciones II, III y VI del artículo 82 de esta Constitución. Quien ocupe provisionalmente la Presidencia no podrá remover o designar a los Secretarios de Estado sin autorización previa de la Cámara de Senadores. Asimismo, entregará al Congreso de la Unión un informe de labores en un plazo no mayor a diez días, contados a partir del momento en que termine su encargo. 

Cuando la falta absoluta del Presidente ocurriese en los dos primeros años del período respectivo, si el Congreso de la Unión se encontrase en sesiones y concurriendo, cuando menos, las dos terceras partes del número total de los miembros de cada Cámara, se constituirá inmediatamente en Colegio Electoral y nombrará en escrutinio secreto y por mayoría absoluta de votos, un presidente interino, en los términos que disponga la Ley del Congreso. 

El mismo Congreso expedirá, dentro de los diez días siguientes a dicho nombramiento, la convocatoria para la elección del Presidente que deba concluir el período respectivo, debiendo mediar entre la fecha de la convocatoria y la que se señale para la realización de la jornada electoral, un plazo no menor de siete meses ni mayor de nueve. El así electo iniciará su encargo y rendirá protesta ante el Congreso siete días después de concluido el proceso electoral. 

Si el Congreso no estuviere en sesiones, la Comisión Permanente lo convocará inmediatamente a sesiones extraordinarias para que se constituya en Colegio Electoral, nombre un presidente interino y expida la convocatoria a elecciones presidenciales en los términos del párrafo anterior.

 Cuando la falta absoluta del Presidente ocurriese en los cuatro últimos años del período respectivo, si el Congreso de la Unión se encontrase en sesiones, designará al presidente substituto que deberá concluir el período, siguiendo, en lo conducente, el mismo procedimiento que en el caso del presidente interino. 

Si el Congreso no estuviere reunido, la Comisión Permanente lo convocará inmediatamente a sesiones extraordinarias para que se constituya en Colegio Electoral y nombre un presidente substituto siguiendo, en lo conducente, el mismo procedimiento que en el caso del presidente interino




VI. OPINIONES SOBRE LA SUPLENCIA PRESIDENCIAL.-


Ante la falta o renuncia del Presidente de la República
Legisladores y juristas pronostican: caos político
La renuncia o ausencia total del Presidente de la República es una eventualidad que ni deseo, ni propongo, ni preveo, pero que está en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la naturaleza humana.



Por: Tere Mora e Irma Ortiz30

" …

Siempre! entrevistó a juristas y legisladores a los que hizo varios cuestionamientos.

¿Qué sucedería si renuncia el Presidente?




Los abogados David Garay y Marco Tulio Ruiz coinciden al afirmar que conforme al artículo 86 de nuestra Constitución, el cargo del Presidente de la República sólo es renunciable por causa grave, que calificará el Congreso de la Unión, ante el que se presentará la renuncia. Marco Tulio Ruiz enfatiza que la solicitud de renuncia tendría que hacerla el presidente, "es un acto personalísimo" y, añade: "Se supone que al cargo del titular del Ejecutivo federal, llega una persona ecuánime, sana, madura, serena que no se va a amedrentar ante el primer problema difícil".

David Garay mencionó que los delitos graves se contemplan en el artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales, en su capítulo I, inciso II: "Son traición a la patria y los delitos del fuero común, como espionaje, terrorismo, sabotaje, genocidio".

Señala que el artículo 84 establece los diferentes casos en que la falta absoluta del primer mandatario advierte qué tipo de presidente habrá: interino, provisional o sustituto, de acuerdo a que esté en sesión el pleno de las Cámaras o que sea la Comisión Permanente y que pueda ser en los primeros dos o en los últimos cuatro años de gobierno.

Garay explica que en caso de que ésta ocurriera en los dos primeros años del periodo respectivo, si el Congreso estuviera en sesión, se constituiría inmediatamente en Colegio Electoral y concurriendo cuando menos las dos terceras partes de los miembros, nombrará en escrutinio y por mayoría absoluta de votos, a un presidente interino. El mismo Congreso expedirá dentro de los diez días siguientes a la designación del presidente interino, la convocatoria para elección del presidente que deba concluir el período respectivo, debiendo mediar entre la fecha de la convocatoria y la que se señale para la verificación de las elecciones y un plazo no menor de 14 meses, ni mayor de 18.

¿Y si hubiera una ausencia total del presidente?

David Garay apunta que la Constitución tiene muy claro el camino para las faltas absolutas del jefe del Ejecutivo, nombradas en los artículos 84 y 86. Agrega que aunque la vía jurídica está clara, el camino político sí tiene problemas.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Salvador Rocha Díaz, menciona que la preocupación en México es que pudiera darse un fenómeno de ingobernabilidad ante la falta absoluta del presidente, si es que no se logra instalar el Colegio Electoral porque el quórum no alcance las dos terceras partes de los legisladores.

¿Es viable la figura de la vicepresidencia en México?

Según Rocha Díaz, la normatividad constitucional responde a una evolución histórica en la que con anterioridad se tenía un sustituto por cargo del primer mandatario que recaía en el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Asevera que se abandonó este sistema ya que originaba una doble complicación: por una lado, deformaba la elección del presidente de la Suprema Corte, porque tenía la posibilidad de llegar a ser presidente interino o presidente sustituto y, por otra parte, daba pie a un posible conflicto de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial. Destaca que el único precedente que tenemos de falta absoluta de presidente es con el asesinato de Alvaro Obregón.

Graves lagunas constitucionales

Para Salvador Rocha, la norma del artículo 84 constitucional es cuestionada ya que el Congreso, para poder constituirse en Colegio Electoral y nombrar presidente interino o sustituto, debe tener las dos terceras partes de sus miembros presentes y la votación se hace por mayoría absoluta, pero el quórum lo integran dos terceras partes de sus integrantes. Así, cualquier partido que tuviese un voto más de una tercera parte podría bloquear la designación del presidente interino o sustituto.

Detalla que si se ve la actual conformación de las Cámaras solamente los dos partidos más grandes pueden hacer las dos terceras partes (PRI-PAN). Anota que normalmente la Constitución de México y la de otros países tienen una serie de lagunas y es muy difícil que se haga una normatividad exhaustiva, ya que hay fenómenos difíciles de juzgar hipotéticamente, ejemplifica: "El artículo 84 constitucional habla de la falta absoluta, pero esa es una hipótesis, hay faltas transitorias. Hay que juzgar qué transitoriedad puede tener un presidente interino, si es por razones fisiológicas o algunas otras". En casos de incapacidad, anota, hay que ver quién juzga la incapacidad ya que en México no puede darse un fenómeno como el que se dio en Ecuador con el presidente Abdalá Bucaram, donde el Congreso sí tenía facultades para destituir al primer mandatario.

¿La falta de un presidente provocaría ingobernabilidad?

En opinión del legislador priísta, "la ingobernabilidad no depende de un presidente errático, sino de la responsabilidad de los otros poderes de la Unión. En México tenemos una estructura política y una fortaleza en los poderes que no depende de un señor. Los comportamientos erráticos se corrigen a través de actuaciones del Congreso, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de grupos empresariales y de la sociedad".

David Garay abunda: "El sistema presidencialista opera independientemente del hombre o partido político que esté en el poder, aunque cada vez existe más una presidencia acotada que requiere una mayor actividad política de sus operadores".

En contra parte, el diputado perredista David Augusto Sotelo, advierte que la falta de un presidente sí traería inestabilidad social y política de consecuencias incalculables. Ricardo García Cervantes, de Acción Nacional, pronostica: "En los primeros minutos de una renuncia o una ausencia total del Presidente, privaría una gran confusión y hay el peligro de que se convirtiera no sÓlo en un herradero sino en un episodio de desgaste nacional.

Ahondó que la Constitución establece que luego de ocurrido el hecho deben reunirse los legisladores en la sede del Congreso. Sin embargo, no se señala a qué hora ni quién los cita, debido a que no existe una ley reglamentaria sobre este punto. "Voy a ser absolutamente

honesto —enfatiza—, vi esta laguna y en un esfuerzo por dotar al Congreso de una ley reglamentaria, la presenté y me ha costado muy caro".

El artículo 104 de la iniciativa propuesta por García Cervantes señala: "Cuando se trate de renuncia, licencia o falta absoluta del Presidente de la República, estando el Congreso en sesiones, las Cámaras deberán reunirse en el local de la de Diputados, a las nueve de la mañana del día siguiente a que se reciba la solicitud de renuncia o la nota de licencia o haya ocurrido la falta, aun cuando ese día sea feriado. La reunión de ambas Cámaras en sesión de Congreso de la Unión para los efectos de los artículos 84, 85 y 86 de la Constitución se verificará sin necesidad de convocatoria alguna y la sesión será dirigida por la mesa de la Cámara de Diputados".

El legislador panista expresó que su propuesta —que contiene 179 artículos—, ni es la panacea ni lo mejor, sólo una propuesta basada en los hechos, creando consensos y dando viabilidad a una sesión de Congreso que de lo contrario se convertiría en una rebatinga o herradero.

Papel del Congreso en la elección presidencial

En entrevista con Siempre!, el secretario de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, el perredista David Augusto Sotelo, manifestó que a la hora de una elección una de las problemáticas que se enfrentaría, sería la falta de madurez de los partidos políticos: "En el Legislativo no hemos aquilatado el valor del ensanchamiento de las vías democráticas, nos hemos dedicado a la reyerta de las ideologías y no a puntear una agenda moderna de la democracia". Agregó que el Congreso está hecho no sólo para los legisladores sino también para los partidos políticos y estos están en crisis.

El perredista aseveró que la ciudadanía ha perdido la credibilidad en los partidos: "Muchos de los legisladores nos sentimos impotentes para hacer cambiar esta visión en la que toda una maquinaria está diseñada para que las oligarquías de los partidos políticos sean las que decidan lo que se va a hacer en las Cámaras".

En este punto converge con el legislador blanquiazul: "Hay un debate serio sobre si los partidos tienen derecho a subrogar o asumir las cuestiones del Congreso. También hay tensión entre la relación de los grupos parlamentarios con los partidos".

¿Qué rumbo sigue el gobierno foxista?

Abogados y legisladores del PRI y del PRD, coinciden en señalar que el cambio no ha significado una transición ya que se mantienen las antiguas formas políticas y no se ha adentrado en cambios profundos. Un ejemplo es la incorporación de la figura del juicio político al primer mandatario, que fue una promesa de campaña y que no se ha cumplido.



García Cervantes paga caro hoy el costo de haber presentado la iniciativa para preveer la actuación de los legisladores en el caso de una renuncia o ausencia total del presidente. "Se me ha querido atribuir animadversión, confrontación, se han confundido las intenciones de una ley que dote al Congreso de posibilidades de funcionamiento con pretensiones político-partidistas o con otro tipo de consideraciones. He tenido que tomar en cuenta esta circunstancia en mis pretensiones de conducir los esfuerzos del país".

"Que yo sea del PAN y que el Presidente sea del mismo partido, no me quita la responsabilidad de ser objetivo y dotar al Congreso de una ley que no existe. Así es la política, más de interpretaciones e imágenes. Mi intención es tener una ley reglamentaria donde los legisladores sepan que llegada la eventualidad que ni deseo, ni propongo ni

preveo pero que simple y sencillamente está en la Constitución y en la naturaleza humana que pueda suceder"."

Otra opinión al respecto es la siguiente:

Ya no es un tema tabú. A debate, la sustitución presidencial

Por: José Elías Romero Apis.31

Uno de los temas constitucionales más olvidados, a lo largo de muchas décadas, ha sido el de la sustitución del Presidente de la República. No me refiero a su remoción, la cual no se prevé en nuestra Constitución, sino al procedimiento para colmar su suplencia cuando falta el titular del Ejecutivo.

Quizá por no herir la susceptibilidad del jerarca presidencial, este asunto se convirtió en tabú. Era como hablar de la herencia ante la presencia de los padres. La voz popular diría que era "zopilotearlos". Sin embargo, hoy en día, se encuentra en el debate congresional y académico si el sistema vigente es el adecuado o si se debe sustituir por otro. Vale, por ello, reflexionar —aunque sea brevemente— sobre el particular.

Previamente, debemos ubicar que existen siete casos básicos en los que puede faltar el presidente mexicano. El primero es porque no se presente a tomar posesión. El segundo, porque no se haya calificado la elección llegado el día de asumir el cargo. El tercero, por impedimento físico. El cuarto, por impedimento mental. El quinto, por prisión. El sexto, por desaparición o deceso. El séptimo, por abandono o renuncia.

Ahora bien, existen en el mundo dos sistemas básicos de sustitución presidencial: el automático y el electivo. El automático se subdivide en vicepresidencial y en no vicepresidencial. El electivo, a su vez, se subdivide en cerrado y en abierto. Existen, también, combinaciones de diversas características.

Ningún sistema es, de suyo, perfecto. Todos reportan beneficios y todos acarrean problemas. La más de las veces sus efectos dependen de las circunstancias del momento y no de la estructura del sistema.

México, como es bien sabido, tiene un sistema de sustitución electiva que, en ciertos supuestos, opera en la modalidad de abierta y, en otros, en la de cerrada. Más adelante trataré de explicarme.

La experiencia norteamericana.

El sistema automático vicepresidencial hace primer sustituto a un vicepresidente. Digo primer porque suele establecer segundos sustitutos, en caso de que a la falta del presidente se sume la del vicepresidente. El ejemplo más a la mano de este sistema es el norteamericano. Se le atribuyen las ventajas de que permite la sustitución de manera inmediata y sin disputa de ambiciones. Reporta la desventaja de que el vicepresidente se elige en planilla junto con el presidente y esto ha provocado, en ocasiones, varios inconvenientes.

Uno de ellos es que si el presidente surge de una candidatura fuerte, que no requiere grandes aportaciones de su compañero de fórmula, llevará como vicepresidente a una figura de bajo perfil y muchas veces incompetente, mismo que, dadas las eventualidades, puede convertirse en presidente. Así concibió Franklin Rooselvet a la vicepresidencia de Truman, quien, sin embargo, fue en su momento un presidente que pasó todas las difíciles pruebas.

El otro riego es que si el presidente surge de una candidatura débil, tenderá a reforzarse con las aportaciones de un vicepresidente de alto perfil que pueda resultar —no digo perverso ni asesino— pero sí ambicioso e incontrolable. Candidatos frágiles fueron McKinley y Kennedy, quienes reforzaron sus candidaturas con el concurso vicepresidencial de Theodore Roosevelt y de Lindon Johnson, los cuales, por cierto, asumieron la presidencia cuando sus predecesores fueron asesinados.

Por otra parte, dentro de todo ese escenario han habido vicepresidencias atípicas. La precaria salud y el desinterés político de Dwight Eisenhower llevaron un enorme depósito de operación y de poder a la oficina del vicepresidente Richard Nixon. Dos presidentes de alto perfil escogieron —cosa rara— a vicepresidentes de amplio formato, como lo fueron George Bush durante la presidencia Reagan y Albert Gore durante la presidencia Clinton.

En el otro lado, hubo vicepresidentes considerados tan incompetentes que llegaron a inquietar a los norteamericanos. Cuando resultaba ya inminente la renuncia de Richard Nixon, la negociación implicó que, unas semanas antes, renunciara el vicepresidente Spyro Agnew —so pena de que lo encarcelara el fisco—, a efecto de que el Congreso designara vicepresidente al diputado Gerald Ford, para entonces inminente presidente.

En otro caso, fue proverbial la incompetencia del vicepresidente Dan Quayle al grado que provocó un famoso chiste norteamericano que decía que el manual de seguridad nacional ordenaba a la CIA que si alguien mataba a Bush, inmediatamente habría que matar a Quayle, para seguridad de la nación.

Todos estos ejemplos no tienen otro objeto que poner de manifiesto que un mismo sistema puede resultar excelente o pésimo, dependiendo de las circunstancias y de las personas. Todo ello, sin considerar que existen sistemas de sustitución automática donde el sustituto no es un vicepresidente relacionado con el presidente, sino otro funcionario que le puede ser ajeno y lejano en los afectos y en las lealtades, como pudiera ser el presidente del Congreso o el de la Suprema Corte. No se diga algunos sistemas verdaderamente imbéciles, donde el primer sustituto es el candidato presidencial de segundo lugar, como sucede en los concursos de belleza.

La experiencia mexicana

Por otra parte, en el sistema electivo no existe un sustituto predeterminado sino que, al ocurrir la falta de presidente, tiene que realizarse una elección. Esta puede ser cerrada si se realiza por un órgano gubernamental

—Congreso, Parlamento o Junta de Ministros— o, bien, es abierta cuando concurre el electorado ciudadano, en general. A este sistema pertenece nuestro país, en sus dos modalidades.

Si la falta de presidente ocurre durante los dos primeros años del sexenio, de inmediato el Congreso de la Unión designa un presidente llamado provisional y se convoca a elecciones generales para que la ciudadanía elija a un presidente llamado sustituto, el cual concluirá el sexenio. Si el presidente faltara durante los últimos cuatro años, entonces el Congreso de la Unión procederá directamente a elegir al presidente sustituto, que concluirá el periodo incompleto.

Al igual que el sistema automático, el sistema electivo también reporta sus beneficios y acarrea sus inconvenientes. Su mayor ventaja reside en que el electo —bien sea por el Congreso o bien por el pueblo— sería un "hombre fuerte" que logró atraer a las mayorías y, con ellas, una legitimación política muy provechosa para una nación cuya falta de Ejecutivo puede ser producto de una crisis política tan grave como el abandono o la renuncia.

Sus principales inconvenientes son derivados de ciertas imprecisiones o imprevisiones normativas que es urgente solucionar. La más grave es que la elección congresional requiere resolverse por una mayoría calificada de dos terceras partes y puede darse el caso de que esta proporción no se lograra nunca —y nunca tendríamos presidente— o que se lograra al precio de una negociación que llegara a los inconvenientes escenarios de la debilidad, de la inconfesabilidad o de la vergüenza.

Esto se resolvería tan solo con disponer que la elección se decida por mayoría simple e, incluso, con el dispositivo de segunda vuelta.

Otras imprecisiones —desde luego corregibles— tienen que ver con el tiempo en el que comenzaría y cuánto duraría el encargo, cuando la falta fuera del presidente electo que no ha asumido. Otra imprecisión es si la congresional es una verdadera elección y, entonces, no serían elegibles ni los diputados y senadores, ni los funcionarios federales y locales, ni los militares en activo, todos ellos por no haberse separado del cargo con la anticipación que dispone la Constitución.

Todas estas imprecisiones podrían provocar durísimas discusiones legaloides al momento de ponerse en operación.

Con ciertas composturas, el mexicano parece ser el sistema adecuado para México. El sistema automático nos asusta por la triste experiencia histórica que, durante el siglo XIX, provocó innumerables remociones presidenciales auspiciadas por los vicepresidentes. La usurpación huertista tuvo, también, su punto de apoyo en el sistema automático.

No puede desconocerse, es cierto, que el sistema electivo pudo ser riesgoso para la estabilidad en tiempos pasados. Quizá hace cincuenta años hubieren sonado balazos en el Congreso o este hubiese sido sitiado y forzado por un aspirante no fuerte sino forzudo. Pero hoy, estos parecen riesgos improbables.

Las confusiones sobre estas cuestiones son muy generalizadas en nuestra sociedad y en otras sociedades sobre sus respectivos sistemas. La más común, en México, reside en la creencia popular de que el sustituto automático es el secretario de Gobernación. Quizá esta falsa creencia devenga del hecho de que durante décadas, la tarea de este funcionario lo hacía el de mayor relación con el Congreso y eso lo hacía el más fuerte candidato en un evento de sustitución. No tengo la menor duda de que si hubiere faltado el presidente mexicano, los sustitutos hubieran sido los secretarios de Gobernación: Alemán, Ruiz Cortines, Carvajal, Díaz Ordaz, Echeverría, Moya Palencia, Reyes Heroles, Bartlett y Gutiérrez Barrios.

En Estados Unidos el desconocimiento de las normas de sustitución alcanzó hasta al secretario de Estado, Alexander Haig, cuando se instaló en la Casa Blanca para despachar, al ser balaceado el presidente Reagan. Hubo necesidad de informarle que la enmienda vigésimoquinta de la Constitución norteamericana señala como sustituto —llegado el caso— sólo al vicepresidente.

En fin, lo cierto es que no hay un sistema de validez plena y que cada sociedad tiene que darse el que mejor le convenga. La república y la dinastía más antiguas del planeta —de las que hoy todavía son vigentes— han optado por sistemas distintos, a ambas les ha funcionado bien y ninguna ha pensado en cambiarlos. A la Oficina Oval se llega por sustitución automática y al trono de Pedro se llega por sustitución electiva. Creo que, a la inversa, sería incoherente y absurdo. No me imagino —ni quiero imaginarme— a Estados Unidos celebrando un cónclave secreto ni a la Iglesia católica con un vice-papa.

El sistema mexicano vigente ya ha tenido, lamentablemente, que funcionar. Pero, por fortuna, en los dos casos funcionó bien. El primero, cuando el asesinato del presidente electo Alvaro Obregón, en 1928. El segundo, cuando la renuncia del presidente Pascual Ortiz Rubio, en 1932.El debate está sobre la mesa. Ya no es un tema tabú. Tan sólo requiere de buena reflexión.










¿Quién asume el poder en ausencia del Presidente de la República?







08:51


El secretario de Gobernación es el responsable, de acuerdo con la Constitución Política del país, de asumir la titularidad del Poder Ejecutivo Federal en caso de ausencia del Presidente de la República.

La Constitución en los artículos 84, 85 y 86 determina el procedimiento que se deberá seguir en caso de que haya una ausencia definitiva del Presidente en diversos escenarios.

El artículo 84 establece: "En caso de falta absoluta del Presidente de la República, en tanto el Congreso nombra al presidente interino o substituto, lo que deberá ocurrir en un término no mayor a sesenta días, el Secretario de Gobernación asumirá provisionalmente la titularidad del Poder Ejecutivo".

Agrega que quien ocupe provisionalmente la Presidencia no podrá remover o designar a los secretarios de Estado, ni al Procurador General de la República, sin autorización previa de laCámara de Senadores.

Subraya que cuando la falta absoluta del Presidente ocurriese en los dos primeros años del período respectivo, el Congreso de la Unión concurriendo, cuando menos, las dos terceras partes del número total de los miembros de cada Cámara, se constituirá inmediatamente en Colegio Electoral y nombrará en escrutinio secreto y por mayoría absoluta de votos, un presidente interino.

"El mismo Congreso expedirá, dentro de los diez días siguientes a dicho nombramiento, la convocatoria para la elección del Presidente que deba concluir el período respectivo, debiendo mediar entre la fecha de la convocatoria y la que se señale para la realización de la jornada electoral, un plazo no menor de siete meses ni mayor de nueve. El así electo iniciará su encargo y rendirá protesta ante el Congreso siete días después de concluido el proceso electoral".

Ordena que si el Congreso no estuviere en sesiones, la Comisión Permanente lo convocará inmediatamente a sesiones extraordinarias para que se constituya en Colegio Electoral, nombre un presidente interino y expida la convocatoria a elecciones presidenciales en los términos del párrafo anterior.

"Cuando la falta absoluta del Presidente ocurriese en los cuatro últimos años del período respectivo, si el Congreso de la Unión se encontrase en sesiones, designará al presidente substituto que deberá concluir el período, siguiendo, en lo conducente, el mismo procedimiento que en el caso del presidente interino".

Apunta que si el Congreso no estuviere reunido, la Comisión Permanente lo convocará inmediatamente a sesiones extraordinarias para que se constituya en Colegio Electoral y nombre un presidente substituto.

El articulo 85 indica que si antes de iniciar un periodo constitucional la elección no estuviese hecha o declarada válida, cesará el Presidente cuyo periodo haya concluido y será presidente interino el que haya designado el Congreso.

"Si al comenzar el periodo constitucional hubiese falta absoluta del Presidente de la República, asumirá provisionalmente el cargo el Presidente de la Cámara de Senadores, en tanto el Congreso designa al presidente interino, conforme al artículo anterior".

"Cuando el Presidente solicite licencia para separarse del cargo hasta por sesenta días naturales, una vez autorizada por el Congreso, el Secretario de Gobernación asumirá provisionalmente la titularidad del Poder Ejecutivo".

martes, 6 de octubre de 2015


Ventajas de Google Chrome

1- La barra de direcciones trabaja de una manera diferente a lo que lo hacen en otros navegadores. La barra de direcciones de Google Chrome actúa como un buscador, de modo que aunque se coloque la dirección de una forma errónea es muy probable que lleve igualmente al sitio correcto. Esta ventaja puede sonar un poco inútil, pero una vez acostumbrados al manejo del Google Chrome, si se vuelve al Internet Explorer o al Firefox se echa en falta esta característica.

2- La facilidad con la que se puede interactuar con otras herramientas de Google sin dudas le ha permitido al Google Chrome hacerse con muchos usuarios nuevos. Por ejemplo la unión con Google Translate, que le permite traducir una página cuando está en un idioma diferente sin necesidad de entrar a la página del traductor de Google, da mucha versatilidad a la hora de navegar en páginas de diferente idioma. Del mismo modo se puede interactuar con cualquier otra aplicación de Google.
Rapidez de carga del Google Chrome

Para los usuarios de Firefox o Internet Explorer que prueban el Google Chrome seguramente notarán la rapidez con que se carga este software. Esto se produce debido a la poca memoria que utiliza para funcionar. Esta ventaja hace al Google Chrome apto sobre todo en aquellos equipos que no son muy potentes. Esta característica lo hace el navegador favorito de los que cuentan con netbooks que normalmente cuentan con poca capacidad de memoria y almacenaje.
Desventajas del Google Chrome

Uno de los mayores problemas de este navegador es por la compatibilidad con las páginas web. Es muy probable que no sea compatible con páginas que hayan sido creadas anteriormente a la aparición de este navegador. Considerando que el Google Chrome no tiene aún larga vida, esto suele ser un problema.

Otra desventaja que tiene el Google Chrome es que cuando se va a cerrar el programa, si hay varias pantallas abiertas, las cierra a todas sin dar un mensaje de precaución. Esto es un error pequeño pero que causa un gran fastidio. Y al ser tan pequeño parece fácil de solicionar, sin embargo Google no se mostró muy por la labor hasta ahora.
Problema al minimizar muchas pestañas

Cuando se minimizan varias pestañas, por ejemplo en Mozilla Firefox se achican pero siempre manteniendo legible el título. En el caso del Google Chrome se achican hasta que solo queda el ícono, con lo que se dificulta enormemente el encontrar una pestaña determinada.

En resumen este software tiene ventajas y desventajas, y cada usuario deberá encontrar según sus necesidades acerca de la conveniencia o no de la utilización de este navegador









Atentado del maratón de Boston
Personas heridas por las bombas
Lugar Boston
Blanco(s) Civiles
Fecha 15 de abril de 2013
Tipo de ataque Bomba casera, terrorismo
Muertos 3 (bombas)1
1 (tiroteo)
Heridos 282 (heridos)1
16 oficiales del tiroteo
Sospechoso(s) Tamerlán Tsarnáev (abatido por la Policía)
Dzhojar Tsarnáev (capturado)


El atentado del maratón de Boston fue un acto terrorista2 3 4 5 que ocurrió el 15 de abril de 2013 alrededor de las 14:50 ET (18:50 UTC) en Boylston Street, Estados Unidos, cerca de Copley Square, justo antes de la línea de meta.6 7 En el lugar de los hechos detonaron dos artefactos explosivos de fabricación artesanal (ollas a presión), durante el famoso Maratón de Boston, que causaron la muerte de tres personas y otras 282 resultaron heridas.1

El departamento de policía de Boston confirmó que las detonaciones correspondieron a dos bombas cerca del final del maratón.8 6 9

Estas explosiones provocaron la suspensión del partido correspondiente a laTemporada 2012-13 de la NBA, entre Indiana Pacers (visitante) y Boston Celtics(local).



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Explosivos[editar]
Mapa que muestra el lugar de la primera explosión (derecha), y de la segunda (izquierda).

El lunes, 15 de abril 2013, el maratón de Boston se inició sin ningún indicio de un ataque inminente. Los funcionarios recorrieron la zona en busca de posibles artefactos explosivos, antes de que éstos explotaran. Una de las inspecciones se produjo una hora antes de que las bombas detonaran. La gente podía entrar y salir libremente y llevar objetos dentro y fuera de la zona.10

A las 2:49 pm EDT (18:49 UTC), dos bombas detonaron en Boylston Street, cerca de Copley Square, a unas 200 yardas (180 m) de distancia, justo antes de la línea de la meta. El primer explosivo detonó frente a Marathon Sports, en 671-673 Boylston Street, a las 02:49:43 pm EDT; el segundo, a una cuadra hacia el oeste, en 755 Boylston Street, a las 02:49:57 pm EDT. Fueron descritas como bombas de olla a presión, unos artefactos explosivos improvisados construidos con ollas a presión, explosivos, pedazos de metal y bolas de rodamientos, colocados en bolsas de lona de nylon de color negro. En el momento de la primera explosión, el reloj de la carrera en la meta mostró 04:09:43.11

Las bombas detonaron dos horas después de que el ganador cruzara la línea de meta; los más de 5700 corredores aún no habían acabado. Algunos corredores continuaban cruzando la línea hasta las 14:57, ocho minutos después de las explosiones. Las explosiones hicieron estallar las ventanas en los edificios adyacentes, pero no hicieron ningún otro daño estructural.12

No se encontraron más bombas, aunque varias bolsas y paquetes que se encontraban en la calle fueron inicialmente tratados como bombas potenciales.
Efectos y respuesta[editar]
Servicios de emergencia después de las explosiones.
Vehículos y personal de emergencias cerca de la meta del maratón de Boston de 2013, donde se produjeron las explosiones.
Víctimas[editar]

Los funcionarios del Departamento de Policía de Boston informaron que murieron tres personas, entre ellas un niño de ocho años de edad, y 18313 resultaron heridas, catorce de las cuales sufrieron la amputación de algún miembro.14 Los hospitales locales informaron de un mayor número de heridos: según el Boston Globe, más de 100 fueron atendidos en diferentes instalaciones.15

Las tres víctimas mortales fueron:
Martin Richard, un niño de ocho años de edad, de Dorchester, cuya madre, Denise Richard, sufrió heridas, al igual que su hija pequeña, de seis años de edad.16 17 18
Krystle M. Campbell, de 29 años de edad, gerente de un restaurante de Medford.19
Lü Lingzi (chino simplificado: 吕令子; chino tradicional: 呂令子; pinyin: Lǚ Lìngzǐ20 21 ), una joven de 23 años de edad de origen chino (Shenyang), estudiante de laUniversidad de Boston.22
Artefactos explosivos adicionales[editar]

Según los primeros informes, numerosos paquetes sospechosos o bolsas fueron descubiertos. A pesar de ello, el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, dijo que no había más explosivos además de los dos que detonaron.23 24 25 La Policía de Boston realizó una explosión controlada en la cuadra, en el número 600 de la Boylston Street.26De acuerdo con el FBI, las bombas son de fabricación casera al ser montadas en ollas a presión.
Informes iniciales[editar]

Los medios informaron que dos bombas explotaron dentro de un margen de «12 a 20 segundos», en el que asesinaron a dos personas y lesionaron a 23, encontrándose la segunda a unas 100 yardas (unos 90 metros) de la primera.27 28 Grabaciones de la zona del final de la competición muestran un período de 20 segundos entre las dos explosiones.29 El reloj de meta indicaba 04:09:43 cuando estalló el primer artefacto.30 Los ganadores habían cruzado la línea del fin de la carrera dos horas antes y en el momento de las explosiones seguían llegando otros participantes.29 Ventanas de los comercios adyacentes fueron destruidos.29 El recuento final de heridos es de 46 (sin contar los dos fallecidos).

Posteriormente, un incendio ocurrido a las 15:00 h ET en el interior de la sala de máquinas de la Biblioteca y Museo Presidencial de John F. Kennedy se relacionó con las explosiones del maratón.31 Investigaciones posteriores determinaron que se trató de un incidente no relacionado con el atentado.32 Edward Davis, comisionado de la policía de Boston, declaró que la relación del incendio en la biblioteca JFK con las explosiones de la maratón «podría ser prematura» y «pueden no estar vinculados directamente». Responsables de la biblioteca confirmaron la extinción del fuego a los pocos minutos de declararse, sin que produjera ningún herido.33 34
Investigaciones[editar]
Uno de los artefactos explosivos encontrados en el lugar de los hechos.

La Oficina Federal de Investigaciones dirigió la investigación junto con la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y el Centro Nacional Antiterrorista,35 el tratamiento de los atentados fue catalogado como un ataque terrorista y se nombraron dos sospechosos por el atentado.36

Funcionarios del gobierno de los Estados Unidos declararon que no había informes de inteligencia que indicaban que tal atentado se llevaría a cabo. El representante Peter King, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara, dijo: "He mantenido dos reuniones secretas la semana pasada sobre los niveles de amenaza actual en los Estados Unidos, y no había ninguna evidencia de esto en absoluto".37

Aunque en un principio no se trataron a los posibles responsables como sospechosos, varias personas que se encontraban cerca del lugar de la explosión y sus alrededores fueron detenidos e interrogados acerca de los atentados, entre ellos un hombre saudí que la policía detuvo cuando se alejaba de la explosión.38 La policía registró su casa en un suburbio de Boston, pero la CNN informó más tarde que no tenía conexión con el ataque.39 El ciudadano saudí negó cualquier relación y participación en los atentados cuando fue interrogado.32

Al menos uno de los dispositivos, hechos de una olla a presión, se llenó de fragmentos de metal, clavos, y rodamientos de bolas para infligir el máximo daño a las víctimas; éste se habría colocado en una mochila.39 Se encontró además la tapa de una olla a presión en una azotea.40 Los investigadores encontraron restos de una placa de circuito electrónico, posiblemente utilizado como un temporizador de la bomba. Mike McCaul, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, dijo que "la pólvora muy probablemente fue utilizado en los dispositivos".41
Sospechosos[editar]
Artículo principal: Hermanos Tsarnáev

Tras difundir las imágenes de dos sospechosos,42 los mismos fueron identificados como Tamerlán Tsarnáev y Dzhojar Tsarnáev,43hermanos de una familia de origen checheno residentes ambos en EE.UU. desde 2003, a donde habían llegado desde su anterior residencia en Daguestán (Rusia). Dzhojar Tsarnáev, nacido en Kazajstán el 22 de julio de 1993 (19 años) consiguió la nacionalidad estadounidense el 11 de septiembre de 2012. Por su parte Tamerlán Tsarnáev nació en el sur de Rusia en 1987 (26 años), estando casado con una mujer estadounidense, producto de cuya unión tenía una hija de tres años.

Ambos fueron identificados después de robar en un establecimiento el 19 de abril, durante el que asesinaron de un disparo al agente de seguridad Sean Collier del Massachusetts Institute of Technology de Cambridge al tiempo que otro agente de seguridad resultaba herido. En la persecución por carretera atacaron a los policías con armas de fuego, lanzándoles asimismo un artefacto explosivo.44Tamerlán Tsarnáev falleció durante el enfrentamiento con la policía que intentaba detenerle,45 pero su hermano, Dzhojar Tsarnáev, consiguió huir. El sospechoso fue localizado por la policía en Watertown.46 Finalmente, tras una aparatosa operación policial, Dzhojar Tsarnáev se entregó el 20 de abril, cinco días después de los hechos.47

Debido a las heridas experimentadas por el sospechoso durante la persecución, fue trasladado al Beth Israel Deaconess Medical Centerde Boston.48 49 El equipo encargado de interrogar al sospechoso incluyó miembros del FBI, la CIA, y el Departamento de Defensa estadounidense.50
Armamento bélico[editar]

Luego de una serie de investigaciones por parte de las autoridades de Watertown, se informó de que los dos hermanos poseían exactamente seis bombas de fabricación artesanal (aparte de las que se habían colocado en el lugar de los hechos), varias armas de fuego y un fusil.51 52 Los dos hermanos se enfrentaron a las autoridades, uno de ellos incluso lanzó una bomba, lo que ocasionó una gran explosión. En resumen, tres bombas explotaron, dos no fueron utilizadas y otra más se encontraba empotrada en un coche, según la versión de las autoridades locales.52

Las investigaciones también determinaron que los explosivos contenían pólvora, metralla y clavos.53
Reacciones[editar]
Dentro del país[editar]
El Presidente Barack Obama, hablando desde la Casa Blanca sobre el atentado.
Recordando a las víctimas
Recordando a las víctimas

El Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, organizó una reunión de emergencia en la Casa Blanca54 y ordenó apoyo federal a las investigaciones.55

Barack Obama se dirigió a la nación tres horas después del ataque, poco después de las 18 h ET,56 57 diciendo que los autores eran aún desconocidos, y que el Gobierno iba a"llegar al fondo de esto" y que los responsables "sentirán todo el peso de la justicia".58 El discurso también tuvo un componente de recuerdo a las víctimas:


«También he hablado con el Gobernador Patrick y el Alcalde Menino, y les he esclarecido que ellos tendrán todos los recursos federales necesarios para cuidar a las víctimas y consolar a las familias. Y sobre todo, les he dejado claro que todos los estadounidenses están con el pueblo de Boston.»

Barack Obama. Discurso tras el atentado de Boston. CBA57
Internacionales[editar]
El gobierno de Rusia mostró su atención e interés hacia el caso,59 al tiempo queVladímir Putin condenaba el "crimen bárbaro" y ofrecía su colaboración y ayuda al gobierno estadounidense en la investigación del atentado.60
Ramzán Kadýrov, Presidente de la República de Chechenia, comunicó a través deInstagram sus dudas sobre la vinculación propuesta por las autoridades estadounidenses entre los atentados y ciudadanos chechenos.61
Ajmed Zakáyev, el líder del sector secular de Chechenia (que se escindió de laRepública Chechena de Ichkeria cuando Dokú Umárov anunció su intención de crear elEmirato del Cáucaso en 2007), ex-Ministro de Asuntos Exteriores de Umárov, y actualmente en el exilio en Londres, donde lidera un gobierno en el exilio, condenó la acción terrorista y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.62
El mando de la guerrilla separatista islámica de Daguestán, cuyo líder es Dokú Umárov, quien tiene vínculos terroristas,63 declaró que no existía ningún tipo de vínculos entre su organización y los hermanos Tsarnáev. Respondían a informaciones que sostenían que uno de los hermanos habría pasado seis meses en Daguestán y, por tanto, estaría vinculado a estos separatistas. Sin embargo, la guerrilla declaró que «los guerrilleros islámicos del Cáucaso no combaten contra Estados Unidos de América», sino «contra Rusia», y culpó a esta última de los atentados.64